Gerardo Cuerva, presidente de CEPYME, de OnGranada Tech City, de CGE y de Cámara Granada

Gerardo Cuerva es presidente de las dos principales organizaciones económicas de Granada: la Confederación Granadina de Empresarios (CGE) y la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Granada. También lidera el clúster tecnológico y biotecnológico OnGranada Tech City (OnTech Innovation), una iniciativa que nació en el seno de la Confederación en 2013 y que se ha convertido ya en la mayor agrupación de economía digital de Andalucía. Desde 2019, además, es presidente de la Confederación Española de Pequeñas y Medianas (CEPYME).

-De un tiempo a esta parte, cuando se habla del futuro de Granada, es imposible no hablar del acelerador de partículas IFMIF-DONES y su impacto en la economía de la provincia. ¿Hasta qué punto considera que se trata de un proyecto transformador?

-Este es el proyecto más ambicioso en el que se ha embarcado Granada. Durante años, instituciones públicas y privadas hemos trabajado concienzudamente para construir una propuesta seria que ha conseguido el beneplácito de la Unión Europea. Si este proyecto ha conseguido que todos trabajemos juntos, si ha recabado el apoyo del sector privado y de todas las instituciones españolas, incluidos el Gobierno central y la Junta de Andalucía, es porque sabemos que será una revolución para nuestra economía.

IFMIF-DONES no solo es un proyecto clave para el futuro de la economía de Granada, también lo es para Andalucía y España. El acelerador de partículas nos pondrá en el mapa de la fusión nuclear y la alta investigación científica, y atraerá inversión y talento vinculados con la I+D+i. Más allá de los empleos directos que genere su construcción y su puesta en marcha, IFMIF-DONES puede marcar un antes y un después para nuestro tejido económico. Los empresarios tenemos claro el papel protagonista del acelerador en la construcción de la Granada del futuro. Por eso hemos trabajado para impulsar el proyecto desde sus inicios.

-¿Es el revulsivo que la industria de Granada necesita para crecer y ganar peso en la estructura económica de la provincia?

-Sin duda. El acelerador es una oportunidad única para Granada, el impulso definitivo para consolidar una industria basada en el conocimiento. Eso sí, tenemos que jugar bien nuestras cartas. Que esta gran infraestructura científica se instale en Escúzar es el primer paso, y el más importante. Pero tenemos que seguir trabajando para convertir a Granada en uno de los epicentros mundiales de la alta investigación científica ligada a los materiales de futuro, a la ingeniería, a la construcción y a la energía. Y solo podremos serlo si todos los proyectos españoles y andaluces relacionados con el acelerador se desarrollan en Granada. Si queremos una nueva economía basada en IFMIF-DONES, las administraciones tienen que seguir apoyando a Granada como sede española de la fusión en todos los ámbitos.

A partir de ahí, tenemos que seguir trabajando con ambición para que Granada como capital de la fusión trascienda incluso el proyecto IFMIF-DONES. Debemos esforzarnos por atraer inversores y empresas punteras internacionales, por conquistar al mayor talento en materia de investigación científica y desarrollo industrial. Tenemos que mirar más allá del desmantelamiento del acelerador de partículas. Solo esa visión a largo plazo nos permitirá remover los cimientos de nuestra industria y nuestra economía.

-Además de poner a Granada en el mapa de la Big Science, IFMIF-DONES consolidará el ecosistema innovador de la provincia y atraerá talento internacional y empresas vinculadas con la tecnología de fusión y la energía… En las actuales circunstancias de crisis provocada por el coronavirus, ¿este proyecto es más necesario que nunca?

-Es vital para la reconstrucción económica de Granada, Andalucía y España. Así lo entendemos los empresarios, y así lo hemos trasladado a la Junta de Andalucía, al Ministerio de Ciencia y al Gobierno central. Creemos que el acelerador de partículas, por su potencial para el desarrollo económico de Granada, debe ser un objetivo prioritario en el reparto de los fondos Next Generation para la reconstrucción económica. La Confederación Granadina de Empresarios así lo ha trasladado a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que se ha encargado de canalizar las propuestas centradas en macroproyectos tractores de la economía. IFMIF-DONES es un proyecto necesario que multiplicará los recursos que obtenga para su construcción.

-La implicación del sector privado ha sido clave para conformar la candidatura de Granada como sede de IFMIF-DONES y convencer a las autoridades europeas de la idoneidad de Escúzar para su construcción. ¿Cree que ha sido un ejemplo de qué puede conseguirse con la colaboración público-privada y la unidad de acción?

-En Granada tenemos un triste historial de desencuentros en torno a proyectos de futuro, pero ese no ha sido el caso del acelerador de partículas. El diseño de la candidatura se ha hecho desde el consenso absoluto, sin protagonismos de ninguna institución, y con verdadera altura de miras. Hemos dejado a un lado el cortoplacismo, el gran pecado de nuestras instituciones, para trabajar codo con codo en un proyecto ambicioso por el bien de Granada, Andalucía y España. El espíritu de IFMIF-DONES, que ha conseguido armar la candidatura de Granada y recabar el apoyo de la Unión Europea, es el que tenemos que exportar al resto de proyectos de futuro de la provincia.

Me gustaría realizar un reconocimiento expreso al trabajo que han desarrollado durante los últimos años, mucho antes de que IFMIF-DONES fuera un proyecto conocido, las entidades granadinas. Sin el esfuerzo de la Universidad de Granada, de la Diputación Provincial y de los ayuntamientos implicados en la candidatura no hubiera sido posible sacar adelante la candidatura. Tampoco sin el Ministerio de Ciencia y la Junta de Andalucía, cuyo respaldo ha sido vital para dar el impulso necesario a este ambicioso proyecto.

-¿Qué papel tienen que jugar las empresas en proyecto del acelerador? ¿Hay espacio para las pymes y micropymes, para las empresas granadinas y andaluzas en un proyecto de esta envergadura?

-Como comentaba antes, si se confirma la construcción del acelerador de partículas en Escúzar, tendremos que trabajar para que a su alrededor se conforme todo un ecosistema de profesionales, industrias auxiliares, empresas, instituciones de docencia e investigación y divulgadores vinculados de forma directa e indirecta con IFMIF-DONES. Y ahí tienen mucho que decir las pymes y micropymes. Evidentemente, la construcción del acelerador atraerá a Granada a grandes actores industriales, pero el proyecto presenta grandes oportunidades en sus distintas fases para las empresas de menor tamaño, tanto para las tecnológicas (vinculadas con la supercomputación o la gestión de centros de datos, por ejemplo) como para las de otros ámbitos. Granada ya cuenta con un tejido empresarial tecnológico relevante, compuesto en su mayoría por pequeñas y medianas empresas, que se verá consolidado por la llegada del acelerador.

-OnTech Innovation (OnGranada Tech City) forma parte de la fase preparatoria de IFMIF-DONES, el proyecto DONES-PreP. El clúster, que usted preside, ¿es una muestra del potencial de Granada y Andalucía en el ámbito TIC y de I+D+i?

-Los empresarios granadinos estamos convencidos de que la ciencia, la innovación y la tecnología, la industria del conocimiento, deben ser uno de los pilares de la nueva economía de Granada. Lo estábamos en 2013, cuando impulsamos la creación de OnGranada Tech City para dar respuesta al creciente tejido empresarial TIC y BioTIC, y lo estamos ahora, cuando trabajamos en primera línea para conseguir la instalación de IFMIF-DONES en Granada.

El clúster se ha ido reformulando a lo largo de los años, a medida que lo demandaban nuestras empresas. Ahora estamos trabajando en toda Andalucía y nos centramos en la captación de fondos y proyectos innovadores para las empresas tecnológicas. Nuestro objetivo es mejorar su competitividad y reforzar el ecosistema tecnológico andaluz.

-Como presidente de CEPYME, ha destacado en numerosas ocasiones la importancia de la innovación no solo para las grandes empresas, sino para todo el tejido productivo, sin importar su tamaño. ¿Qué necesitan las pymes para poder afrontar procesos innovadores?

-Necesitan más estímulo por parte de las administraciones. La innovación, la digitalización  y la internacionalización son los tres grandes retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas. Las pymes, por su estructura, tienen menos opciones de crear innovación. Por eso pedimos a las administraciones que faciliten la redimensión de las pymes, eliminando los obstáculos que se encuentran a la hora de crecer. Solo así podremos afrontar con garantías los procesos innovadores, mejorando nuestra competitividad.