Un año después del inicio de la pandemia causada por el COVID-19, el equipo de ingenieros de Europa y Japón que trabajan en el LIPAc, Linear IFMIF Prototype Accelerator, se ha acostumbrado a combinar el trabajo presencial con el remoto para el desarrollo de sus actividades. La instalación de Rokkasho (Japón) permitirá a los científicos validar el diseño de ingeniería del acelerador de partículas utilizado en una instalación de fuente de neutrones para testar los materiales para DEMO, la infraestructura de fusión que suceda a ITER.

Una de las principales actividades desarrolladas en los últimos meses fue la revisión de la alineación del acelerador LIPAc en su conjunto. Por primera vez se realizó una revisión de todos los componentes, desde la fuente de iones hasta el bloque de parada del haz. Como consecuencia, la complejidad de la tarea se vio incrementada debido a una limitación de visibilidad y accesibilidad a los marcadores de referencia. Esta revisión de la alineación sirvió para verificar que los componentes del acelerador estaban ubicados en límites admisibles. Así pues, los elementos clave para la próxima campaña de operación del haz han sido realineados y se prepararán procedimientos detallados para hacer las correcciones entre algunos componentes del acelerador (el cuadrupolo de radiofrecuencia (RFQ) y la Línea de Transporte de Media Energía (MEBT)).

“La revisión de la alineación y el realineado realizado por el equipo de LIPAc en Rokkasho es de gran importancia para la fase de operación del haz. Cualquier componente del acelerador que no esté perfectamente posicionado, como los imanes, o acelerar partes más allá de los límites puede afectar el movimiento de partículas y limitar de manera severa el rendimiento del acelerador”, explica Hervé Dzitko, Project Manager de F4E en IFMIF/EVEDA.

La nueva sala de control central es uno de los hitos recientes más importantes. Ya ha sido utilizada por expertos para realizar pruebas con el inyector, la parte que crea e inyecta las partículas al interior de la cavidad RFQ. Esta cavidad, que amolda y acelera el haz de partículas procedentes del inyector, se ha controlado también desde la nueva sala, así como el RFPS, que emite energía a otros componentes LIPAc.

CIEMAT también está proporcionando apoyo de manera remota al equipo en Rokkasho. Están realizando comprobaciones en los imanes de la línea de transporte de alta energía (HEBT) y en el equipo de refrigeración del bloque de parada del haz. Puesto que el haz contiene una alta cantidad de energía, el bloque de parada debe refrigerarse con agua para evitar que se sobrecaliente o derrita. Este equipo está diseñado para refrigerar el bloque de parada del haz, un componente de 90 toneladas situado al extremo del haz.

David Jiménez-Rey, investigador en el Departamento de Tecnología de Fusión en LNF, CIEMAT, explica de manera detallada esta colaboración. “Para CIEMAT, el acelerador LIPAc es un proyecto puntero de gran importancia y por tanto todos estos hitos son prioritarios. Hemos trabajado codo con codo con el equipo en los sistemas de protección de la máquina y protección de personal, pruebas fundamentales para asegurar el funcionamiento seguro del acelerador. El sistema de control automático de refrigeración del bloque de parada de haz se terminó recientemente gracias al trabajo remoto, que está demostrando ser de gran utilidad”.